MARTA RODRÍGUEZ / AGENCIAS PretoriaEl juicio al famoso atleta paralímpico sudafricano Oscar Pistorius por el asesinato de su novia, la modelo Reeva Steenkamp, acaba de empezar en el Tribunal Superior de Pretoria en medio de una enorme expectación mediática. En su primera declaración, el deportista se ha declarado inocente de los cargos de los que se le acusa.
Pistorius, a quien la Fiscalía acusa de "asesinato premeditado", mató a tiros a Steenkamp a través de la puerta cerrada del baño de su casa en Pretoria el 14 de febrero del año pasado, y podría ser condenado a cadena perpetua si es hallado culpable, una pena que comporta una reclusión de al menos 25 años.
El fiscal sostiene que esa madrugada fatídica y tras una discusiónPistorius cogió la pistola que guardaba en su habitación y disparó a través de la puerta del lavabo donde estaba escondida Steenkamp sabiendo que era ella y con la intención de matarla. Cuatro tiros a una distancia de 60 centímetros impactaron en el cuerpo de la joven, que murió casi en el acto. Según la acusación, un vecino del complejo residencial oyó gritar a una mujer hasta que su voz se apagó al mismo tiempo que sonó la última detonación. Tanto ruido alertó a uno de los guardas de seguridad, que llamó a Pistorius por si pasaba algo, a lo que el atleta le dijo que todo estaba bien.
Nada que ver con la versión del propio Pistorius que ya en la vistilla por su fianza, en febrero del año pasado, explicó que unos ruidos en el interior del apartamento le despertaron y temiendo que había entrado un intruso y se escondía en el lavabo, buscó su arma y sin abrir las luces en ningún momento disparó, creyendo que Steenkamp seguía durmiendo en la cama.
Para el Ministerio Público este relato es inverosímil, aunque recientemente, tras las pruebas de balística ha tenido que admitir que Pistorius disparó sin ponerse las prótesis en las piernas. Hace un año, el fiscal basó su acusación en que el atleta haciendo gala de una sangre fría para acabar con la vida de su novia se calzó las piernas de titanio porque en muñones era mucho más vulnerable. Sin embargo y a pesar de esta rectificación, tanto la policía como la fiscalía aseguran que tienen pruebas contundentes para ganar el caso.
Otro de los factores clave serán los contenidos de los teléfonos de Pistorius y Steenkamp encontrados en el apartamento. Esta semana, agentes sudafricanos han viajado hasta la sede de Apple en California para que se abriera el aparato del paralímpico que, presuntamente habría olvidado las contraseñas. La fiscalía confía en que las últimas llamadas y mensajes de ambos aporten más pruebas que respalden la acusación.
El fiscal llamará a un centenar de testigos, entre los que destaca una antigua novia de Pistorius, cuya madre escribió tras la muerte de Steenkamp que se alegraba de que su hija “está a sana y salva fuera de las garras de ese hombre”.
A diferencia de las otras comparecencias de Pistorius ante el juez, hoy sí que acudirá la madre de Steenkamp a la sala de vistas, según ha declarado para poder mirar a los ojos al deportista y preguntarle porqué mató a su hija. El matrimonio Steenkamp ha sido acusado de haber cobrado por aceptar entrevistas en tabloides británicos y con cuyo dinero han abierto un pequeño bar en Port Elisabeth, en la costa del Índico.
Sea cual sea el veredicto, que dictará una juez que había ejercido de periodista de sucesos, el juicio de Pistorius es ya un caso de perdedores.



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